Sujetos de palabra

domingo, 29 de septiembre de 2019

Aburrido? Probó con el ocio?

             El Aburrimiento es algo negativo?

                                   En qué consiste y por qué se produce?

Conceptos de Monotonía. Rutina. Ocio. Diversión.

                 El término "aburrimiento" proviene del latín "aburriere" (tener aversión a algo), compuesto por el prefijo ab-=(sin) y el verbo horrere= (erizarse, estremecerse). Horrere dió origen a palabras como horror y horrible. En un principio los términos aburrir y aborrecer compartieron el mismo significado: tener aversión a algo; después del siglo XVI se produjo la distinción como hoy la conocemos.
                          El  ser aburrido se define como algo tedioso, cansado o fastidiado, cuya causa es originalmente por molestia o como un estado de ánimo (desánimo) de no contar con algo que distraiga,  estimule o divierta.  El aburrimiento deriva de la falta de cosas interesantes para ver, escuchar o hacer (física o intelectualmente) cuando se está en el estado de ánimo de "hacer nada", por ende de absoluta inacción positiva o creatividad. Suele pensarse que tener mucho tiempo libre causa aburrimiento. De hecho, el tiempo parece transcurrir más lento cuando alguien sufre de aburrimiento. 
                                         
                     
                       Hay estudios que demuestran que una persona aburrida, puede verse incitada a cometer excesos o actos de tipo impulsivos y que dañan severamente su calidad de vida y bienestar. Por ejemplo los adultos jugadores compulsivos, los adolescentes y el abuso de sustancias o drogas, la depresión extrema y los actos suicidas en su expresión más patológica. Esto fue comprobado especialmente en países más desarrollados y con mejor vida socioeconómica, donde justamente esa falta de carencia, genera ausencia de estímulos positivos o incentivo para progresar, ya que todo se tiene en apariencia y eso mismo actúa como un disparador, de estados depresivos, desánimo y ausencia de deseo.
                              

                                          Muchos filósofos han escrito sobre el aburrimiento. Schopenhauer y Nietzsche lo abordaron con incontrastable apatía. El primero calculó que apenas el dolor y la miseria le conceden una tregua al hombre, el aburrimiento se cierra sobre él como una criatura tentacular.                                             Kierkegaard, menos proclive a asumir el estado anímico de aquello que estudiaba, razonó que el aburrimiento es el único motivo por el cual existe el universo. No se trata aquí de un aburrimiento estático, sino sucesivo. 
             Por otro lado, Pascal sostuvo la teoría de que el aburrimiento es el gran enemigo de la humanidad, pues lo enfrenta con su destino: la muerte. Acto seguido alaba los beneficios de la diversión. Sin ella, sostiene que el hombre cae fácilmente en el aburrimiento, mientras que a través de la diversión uno puede llegar a la muerte inadvertidamente. Heidegger opinó que el aburrimiento es una fracción de la nada, un jirón de la nulidad absoluta; y que el hombre en realidad se aburre de ser él mismo.
                       
                         "Aburrirse en el momento adecuado es signo de inteligencia".                                                                                                            Clifton Paul Fadiman
                                            No obstante estas especulaciones lógicas, el aburrimiento es anterior al hastío de los filósofos. Todas las lenguas antiguas tenían una palabra para definirlo. De ahí que podemos pensar que Sartre nos jugó una mala pasada al sentenciar que el aburrimiento es propio del hombre culto y estéticamente insatisfecho. Para algunos estudiosos apáticos esto tiene que ver con la idea del aburrimiento como una desnudez de sentido, del hombre que nada teme pues nada tiene para perder. El miedo, en tal caso, sería el antídoto perfecto para el aburrimiento. Quizás por eso sus síntomas son rigurosamente desconocidos en tiempos de guerra.                             


                                   Realmente el aburrimiento es un tópico bastante reciente en la investigación psicológica. Los primeros estudios estuvieron encaminados a analizar los efectos de las tareas tediosas en el desempeño de los trabajadores en las fábricas. Así, ya en el 1926 se publicaba el primer artículo en la British Medical Journal donde se afirmaba que el aburrimiento está relacionado con la fatiga mental y es una consecuencia de la repetición y la falta de interés en las actividades de carácter repetitivo. No obstante, a pesar de que esta primera aproximación al aburrimiento aún era muy ingenua, este psicólogo notó que existían diferencias personales, ya que habían trabajadores que no “eran susceptibles al aburrimiento”.
Más tarde, en la década del ’30; el aburrimiento comenzó a estudiarse a nivel de laboratorio, llegándose a la conclusión de que el mismo era un estado parecido al de la somnolencia; sugiriéndose que el mismo era una mezcla de una activación baja y una falta de motivación. Posteriormente, en la década del ’50 aparece una comprensión psicoanalítica del aburrimiento donde se afirmaba que el mismo era el resultado de una represión que hace que la persona se quede sin deseos, objetivos y con una falta de voluntad aparente.

                            Safo aburrida-Cristina Alejos
                     
                      Sin embargo, no es hasta la década de los ’80, de la mano de Norman D. Sundberg, que comienza a desarrollarse en la Psicología una visión verdaderamente comprensiva y global del fenómeno del aburrimiento. Entonces se descubrió que habían personas que mostraban una tendencia al aburrimiento y éstas también presentaban una mayor probabilidad de desarrollar ansiedad, depresión, ira, conductas agresivas y adictivas y a desempeñarse peor en las situaciones de interacción social.
                                   
                       
               Actualmente se sabe que las personas extrovertidas tienen una mayor propensión al aburrimiento ya que éstas están a la búsqueda continua de nuevos estímulos que provengan del medio. Al contrario, las personas creativas, que poseen intereses diversos, tienden a aburrirse menos porque siempre se motivan a sí mismas a hallar un nuevo estímulo.
                    Un estudio interesante sobre el aburrimiento desarrollado por Mary B. Harris en el año 2000 demostró que las personas que se concentran más en sus estados emocionales también suelen aburrirse más. Según esta investigadora, esto sucede porque cuando estamos demasiado pendientes de cómo nos sentimos, nuestra atención se desvirtúa de las tareas y éstas se nos hacen más monótonas y faltas de interés.


                                           
                      Sin embargo, más allá de las diferencias individuales y de la propensión mayor o menor que algunos podamos tener al aburrimiento, existen otros especialistas que afirman que la culpa realmente es del cerebro y una cuestión meramente química y con explicación objetiva y lógica, cuestión que para nuestro gusto, robotiza al ser humano y quita toda subjetividad y riqueza interior del mismo.
                          Los chicos suelen aburrirse cuando dejan de jugar o se desalientan enseguida por su misma labilidad emocional, pero en los adultos el aburrimiento ya debería ir cediendo y se debería  poder lograr interesarse con más constancia y estabilidad en las situaciones diversas, objetos y personas.
                            Un aburrimiento normal podemos tener todos en el sentido de que decaiga nuestro entusiasmo por algo, haya un desinterés o un cansancio natural. Sin embargo hay que diferenciar esto del aburrimiento patológico y constante donde la persona ante todo se desanima y abandona o pierde toda conexión con el exterior sin hallar nada que lo anime o motive para vivir cotidianamente.
            Cuando pasa esto como costumbre y se instala ese desgano ya podría aludir a una manera de posicionarse de frente a las cosas y esto puede obedecer a muchas causas, como pueden ser la inmadurez si es un adolescente, la falta de compromiso y el esquivar la responsabilidad de los hechos, una depresión encubierta o una labilidad o inestabilidad afectiva donde los cambios de humor no dejan a alguien mantener la constancia en sus actividades y relaciones afectivas. Si el caso es este último ya habría que pedir una ayuda profesional psicológica para trabajar en profundidad la cuestión e ir a la raíz infantil del tema porque ya aburrirse sería un síntoma de algo que no anda bien en uno mismo y hablaría de un malestar interno importante.

                           "Aburrirse es besar a la muerte".
                             Ramón Gómez de la Serna
                                
                       A veces hay quienes se desilusionan, porque ponen demasiadas expectativas en algo y cuando ven caer ese ideal se desalientan, por eso hay que empezar sin tanto nivel de exigencia o ansiedad y dar tiempo a las cosas para que tomen su curso y definan.

                       Ahora, solemos decir que lo opuesto al aburrimiento es la "diversión". Esta palabra se define en amenizar, entretener, distraer, regocijar, esparcir y proporcionar cualquier medio de diversión o de esparcimiento. Este termino en su etimología procede del latín "divertĕre", compuesto del prefijo intensivo «di» y «vertĕre» que significa volver.  Lo diverso sería lo que genera curiosidad y despierta interés y deseo.
           
                          
                             "Divertido" no es lo contrario de "serio". "Divertido" es lo contrario de "aburrido", y de nada más".
                                       Gilbert Keith Chesterton

                   La "monotonía" es la uniformidad o falta de variedad o de matices en cualquier cosa. La palabra, como tal, proviene del griego μονοτονία (monotonía) y se compone con las raíces μόνος (mónos), que significa ‘único’ y τόνος (tónos), que traduce ‘tono’ o ‘ritmo’. De allí que como monotonía también se denomine la uniformidad o igualdad de tono en quien habla, canta o hace música.

                      “La incondicionalidad nunca es muy larga si se tiñe de monotonía.”
                          Javier Marías 

            La monotonía, en este sentido, se puede apreciar en distintas facetas de la vida cotidiana, como las relaciones de pareja o en el trabajo. Sus consecuencias psicológicas pueden ser la insatisfacción, la depresión, el aburrimiento, el bajo rendimiento, y, en última instancia, la sensación de infelicidad.
                Por otro lado, sinónimos de monotonía pueden ser invariabilidad, uniformidad, aburrimiento o tedio.                                                            

                   "Cuando uno se halla habituado a una dulce monotonía, ya nunca, ni por una sola vez, apetece ningún género de distracciones, con el fin de no llegar a descubrir que se aburre todos los días".
                                         Germaine de Staël   

          Monotonía

Un monótono día sigue a otra
idéntica monotonía. Las mismas cosas
ocurrirán, volverán a ocurrir–
los mismos momentos nos encontrarán y nos dejarán.

Un mes pasa y da paso a otro mes.
Es fácil adivinar los eventos que vienen;
son los tediosos eventos de ayer.
Y el mañana termina por no parecer un mañana.

Constantin Cavafis

                                   La "rutina"  se define como la costumbre de hacer las cosas por mera práctica y sin razonarlas. Origen etimológico de la palabra: proviene del francés routine de route (que significa "ruta").

     "No son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos, los insistentes, los tolerables, aquellos qué forman parte de nuestra rutina y nos minan meticulosamente como el tiempo".                                                                 Emil Cioran                    
                                  

“No acepten lo habitual como cosa natural.”

                                         Bertolt Brecht
                          
                      "Ocio" es el tiempo de una persona para descansar y aprovecharlo en actividades que no sean meramente laborales, es un tiempo para realizar todo aquello que al individuo le guste y le divierta. La palabra ocio es de origen latín “otium” que significa “reposo”.
                 El ocio se representa en las vacaciones o al finalizar el trabajo, los estudios, en este tiempo se puede realizar actividades como: deporte, paseos, actividades que el ser humano tenga vocación, por ejemplo: tocar un instrumento, pintar, entre otros. El ocio es un tiempo de recreación, indispensable para obtener un mejor rendimiento en el trabajo o los estudios ya que nos permite recargar las energías empleadas en las obligaciones diarias.
                                
                                
                                 Como tal, el ocio son todas aquellas actividades que el individuo realiza voluntariamente para liberarse de sus obligaciones familiares, profesionales (trabajo o estudio) y sociales con el fin de relajarse y descansar, ya que es esencial el descanso mental para la salud y el bienestar del hombre.
                      
                                         "Súbitamente sintió el deseo imperioso de escribir. Cierto es que, como suele decirse, Eros ama el ocio, y que sólo para el ocio ha nacido. Pero en ese momento de la crisis, su excitación le impulsaba a tranquilizar por medio de la palabra el torbellino de sus pensamientos".                                                                                                                      Thomas Mann
                                                 
           El término ocioso es un adjetivo que se utiliza para indicar a la persona que estar sin hacer nada o sin trabajo, es decir, excepto de alguna obligación. El ocio es conocido como un estado de inercia física o intelectual esencial para la persona que trabaja o estudia.
                                        
                                      
                           Los sinónimos de ocio son: recreo, diversión, fiesta, entretenimiento, etc. En cambio, los antónimos son: actividad, diligencia, acción, laboriosidad.
                        Existe una diferencia entre el ocio y el tiempo libre ya que este último se caracteriza porque el individuo realiza actividades que no están dentro del ámbito de trabajo pero son obligatorias, como por ejemplo: los quehaceres domésticos. En cambio, el ocio el hombre realiza actividades gratificantes para él, como un deporte. El ocio creativo, desarrollado por el sociólogo italiano Domenico De Masi, estipula que el individuo debe de conciliar el trabajo con el tiempo de ocio, es decir, realizar actividades que ayude al individuo a descansar y liberar estrés producto de sus obligaciones ya que esto aumenta la creatividad, aprendizaje y por ende, la empresa para la cual trabaja, aumentará su eficiencia.


                          “Los ratos de ocio son la mejor de todas las adquisiciones.”

                            Sócrates 
                               
                      Se suele observar que el ocio implica de alguna manera, "negar el ocio", ya que al negociar se transa y se cede y pagan costos adicionales. Nadie gana nada sin perder algo. En este sentido, todo resulta una transacción, algo que es abarcativo del ser humano en todos los aspectos de su vida esenciales.
                           

MUERE LENTAMENTE

Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee, quien no escucha música,
quien no halla encanto en sí mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio;
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos senderos,
quien no cambia de rutina,
no se arriesga a vestir un nuevo color
o no conversa con quien desconoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión
y su remolino de emociones;
aquellas que rescatan el brillo de los ojos
y los corazones decaídos.
Muere lentamente
quien no cambia la vida cuando está insatisfecho con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo seguro por lo incierto
para ir tras de un sueño
quien no se permite,
por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos...
Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Haz hoy!
No te dejes morir lentamente !
¡NO TE OLVIDES DE SER FELIZ !
Pablo Neruda
                            


Mónica Podrowski

domingo, 1 de septiembre de 2019

Intuición


La intuición

El Tercer Ojo-El Sexto Sentido-El Ajna

Corazonada- Pálpito. 

Presentimiento-Premonición-Precognición

 La Kabbalah-Cábala-Doble triángulo 
                                   
             "Intuición" proviene del latín 

"Intuito", "intuitiōnis", derivado de intueor, intuērī 

("observar, considerar"). Compuesto de in =en, 

dentro" y tueor, tuērī ="mirar". Intuir significaría 

entonces, observar, mirar hacia adentro o

 contemplar. Capacidad para comprender, concebir

 o percibir algo de un modo inmediato e íntimo,

 como con la visión, sin tener que razonar sobre 

 ello. 

 Capacidad para intuir, presentir o adivinar algo. 
                                                    

"La intuición no es una opinión, es la cosa misma".
Arthur Schopenhauer 
                        El término intuición se suele utilizar

 para referirse al conocimiento inmediato e 

impredecible en que no media la razón como forma

 de alcanzarlo. Para la filosofía griega la 

experiencia constituía la vía por la cual las 

personas alcanzaban un grado de intuición, 

reconociendo la separación con la lógica, debido a

 que la racionalidad ensombrecía el campo de la 

actividad inconsciente. En el transcurso de la 

historia hasta la actualidad, ha sido objeto de 

estudio por diferentes ciencias que tienen que ver 

con el cerebro y la conducta de los individuos, pues 

como conocimiento espontáneo y la mayoría de las

 veces explosivo, genera interés al momento de 

analizar el comportamiento del ser humano ante

 diversas circunstancias. Las discusiones sobre el

término se manejaron entre el carácter sensitivo,

 inteligible y el insensible, siendo Aristóteles el que 

consideró que la intuición podía mantener un 

equilibrio entre el pensar consciente e inconsciente,

 puesto que era una forma de manifestación de la 

verdad como juicio y reflejo de la realidad vivida.
                                   


            "Cuando una persona tiene acceso a los dos

 hemisferios, el derecho —intuitivo, creativo y visual

— y el izquierdo —analítico, lógico y verbal—,

 entonces emplea todo el cerebro. En otras palabras,

 la energía psíquica se manifiesta entonces dentro de

 nuestra cabeza. Y esta herramienta es más 

adecuada a la realidad de la vida, porque la vida no 

 es tan sólo lógica… también es emocional". 
                                                                                              Stephen Covey

        En la Modernidad, tanto Descartes como Kant 

influyeron notoriamente en el estudio de la 

intuición, para el primero, era una forma de

 conocimiento inmediato al que se llegaba sin un

 método, razón por la cual se consideraba un campo

 de las sensaciones; para el segundo, el postulado

 tiene una verdad pura, inteligible, sensible que

 raya en el mundo de las ideas. Intuición es la 

facultad de comprender las cosas al instante, sin 

necesidad de realizar complejos razonamiento. A

 nivel filosófico y epistemológico, la intuición está 

relacionada al conocimiento inmediato, directo y 

autoevidente. No requiere, por lo tanto, de ningún 

tipo de deducción.




                             
                               
Intuición: El conocimiento que

trasciende la lógica”
                                   

  “Cuando te encuentres con

 problemas y no veas la solución, no pienses; 


permanece en un estado de no-pensar y deja que tu


 guía interior te guíe.”     

                                                                                                                                                         Osho

 Es la mujer más intuitiva que el hombre?
        
La Madre Naturaleza se quedaría corta con las 

mujeres al dotarnos de resistencia física y fuerza

 muscular, pero enmendó el entuerto 

proporcionándonos dos armas secretas: la 

inteligencia y la intuición.” 
                                                                                Joan Brady

            El "Tercer ojo"(también conocido como el ojo

 interno) es un concepto místico y esotérico que hace

 referencia a un ojo invisible o vórtice energético y 

etérico que proporcionaría una percepción más allá

 de lo que se podría percibir con la vista ordinaria.

​ Tercer Ojo es un símbolo asociado al despertar de la

 conciencia. Su concepto está vinculado al 

conocimiento del propio ser, a la esencia inefable de 

cada ser humano, a lo más profundo de la

 autoexperiencia.
Este símbolo se encuentra presente en una gran

 cantidad de civilizaciones ancestrales. Muchas de

 ellas han adaptado su representación y su nombre, 

pero su significado ha permanecido inalterable. El 

concepto del Tercer ojo, también llamado el Ojo de

 la mente, es un símbolo multicultural vinculado a la 

visión psíquica: mientras que los ojos ven hacia

 afuera todo lo material, el Tercer ojo se referiría a la

 percepción de lo espiritual, mirando hacia adentro.

 En el marco del hinduismo, Shiva es uno de los

 dioses de la Trimurti (‘tres-formas’ o “Trinidad

 hinduista”), representando el papel de dios 

destructor, junto con Brahmá (dios creador) y Visnú

 (dios preservador). Shiva tiene un tercer ojo

 ubicado en su frente, representando el ojo de la

 sabiduría, el ojo que ve más allá de lo evidente, 

también conocido como bindi. En consecuencia, a 

Shiva se lo conoce como Tri-netri-īshwara (‘Señor de

 los tres ojos’). Para los espiritualistas y diferentes

 religiones como el budismo o el hinduismo, el 

Tercer Ojo es el lugar donde se encuentra nuestra

 conciencia y el punto de unión con el mundo

 espiritual. Lo consideran el centro de la 

clarividencia y la intuición, y lo exteriorizan con un 

punto rojo entre medio de las cejas (entrecejo).
                                   
                                      
Quien mira hacia afuera, sueña; quien mira hacia

 adentro, despierta”.                                                                                                                Carl Jung



  En la doctrina del Kundalini Yoga, se lo denomina 

el Sexto chakra o Ajna, donde se consuma la 

percepción consciente del Ser y se asienta la fuerza

 psíquica. Kundalini, en sánscrito, significa 

serpiente”, y es una figura utilizada para 

representar el flujo de energía presente en el cuerpo

 humano. El Kundalini es la energía pránica o vital,

 que se encuentra en la base de la médula espinal. 

La energía kundalini puede ser estimulada para 

elevar la conciencia a través del sistema natural de

 chakras (“rueda” en sánscrito), una alineación de

 siete centros vibratorios y rotatorios del cuerpo.

 Los niveles energéticos de los chakras se 

corresponden con el espectro de luz y sonido, cada 

uno con una frecuencia y un color propios.
A este proceso de estimulación de la conciencia se lo

 denomina “despertar del Tercer Ojo”. Se dice que

 este despertar induce al desarrollo de la intuición,

 al aumento del autoconocimiento, y a 

 desencadenar nuestro potencial creativo.
                             

                                                               El OJO QUE TODO LO VE

El Tercer Ojo ha sido ocultado en Occidente,

para quedar enmascarado bajo el término del 


“OJO QUE TODO LO VE”.


El autor estadounidense Mark Twain (expresión

 utilizada por los marineros fluviales del Mississippi


 para marcar dos brazas de profundidad, medida 


que representa el calado mínimo necesario para la


 buena navegación)
, en

 un escrito en 1899, se refiere al “OJO QUE TODO



LO VE” no como el ojo de una deidad celestial 


distante, sino como un regalo tangible que 


cualquier persona puede utilizar:


El ojo común no ve más que la parte exterior de 

las cosas, y juzga mediante eso, pero el “Ojo que 


todo lo ve” penetra completamente, y lee el 



corazón y el alma, encontrando allí la capacidad 


que el exterior no indica o promete, y que de otro 


modo no podría detectar”.


La imagen de la pirámide truncada no sería otra

que la mítica Gran Pirámide de Giza (a la cual



justamente le falta su cúpula), símbolo del


 misticismo egipcio y de los conocimientos 


ancestrales ocultos, lo cual resulta bastante lógico 



dado que el significado de “masón” es el de un 


"albañil/artesano de la piedra".


El paso hacia la Gran Sabiduría se accede a través

 del Tercer Ojo, que no es otra cosa que
La Glándula Pineal tiene forma de “piña” (el

 fruto del árbol de pino) – por eso se llama Pineal, y


 se encuentra físicamente justo en el centro de 


nuestro cerebro. Es el órgano de mayor 


concentración de energía en el organismo, como así


 también el de mayor flujo de sangre.
Su función es generar una hormona muy importante

 que es la Melatonina, que a su vez se sintetiza a


 partir de la Serotonina. La Melatonina actúa como


 un tipo de reloj maestro que regula el sueño o la


 vigilia, retarda el proceso de envejecimiento y 


regula el crecimiento, entre otras funciones.
El filósofo francés René Descartes (1596-1650), en el

 contexto de su dualismo psico-físico, postuló que 


Alma y Cuerpo existen por separado y que su punto


 de encuentro es precisamente la Glándula Pineal


, “el asiento del alma”. Lo que le atrajo a Descartes


 de esta glándula fue su ubicación en el eje de 


simetría de nuestro cerebro y su anatomía. La piña


 se encuentra en muchas culturas y tiene relación


 con el poder y el conocimiento.


A la Glándula pineal, dentro de la cultura egipcia, se

 la conoce como el Ojo de Horus, el cual se


 corresponde con impresionante parecido.


  

                                           
En Egipto, la tierra de la Gran Esfinge, el Ojo de 

Horus o Udyat, era un concepto ampliamente 



difundido y venerado al que se le atribuía 


propiedades vinculadas con la salud, la


 prosperidad,


con el pasaje al otro mundo, y la capacidad de


 renacer.

La precognición y premocnición son un preconocimiento.

Conocer antes de, anticiparse a algo que va a ocurrir


Precognición (también conocida como la supuesta capacidad de

 conocer hechos con anterioridad a su acontecimiento e

 independencia de su situación especial que no


pueden ser deducidos a partir de información adquirida en el 


presente mediante los sentidos. 



"Cuando alguien busca, fácilmente puede ocurrir que su ojo 

sólo se

 fije en lo que busca; pero como no lo halla, tampoco deja 

entrar en

 su ser otra cosa; no puede absorber ninguna otra cosa, pues se 

concentra en lo que busca".

                                                  Hermann Hesse




 "Me acuerdo de que entonces la imagen de una 

mujer, el fantasma de un amor, casi nunca 



aparecía de manera clara y nítida en mi mente, 


pero en todo lo que pensaba, en todo lo que sentía 


se escondía el presentimiento de algo nuevo, 


inimaginablemente dulce, femenino, algo de lo que 


sólo a medias era consciente, pero que hería mi 


pudor".
Eduard Punset Iván Turguénev


El déjà vu se asocia con la precognición, la 


clarividencia o las percepciones extrasensoriales, y 


se lo cita frecuentemente como evidencia de 


aptitudes «psíquicas» en la población en general.
Su explicación más plausible es que el déjà vu no es 

un acto de «precognición» o «profecía» sino más 


bien una anomalía de la memoria: la impresión de 


que una experiencia está «siendo recordada».
Enfoques científicos rechazan la explicación de déjà 

vu como" precognición" o "profecía ", sino más 


bien lo explican como una anomalía de la memoria, 


lo que crea una impresión distinta que una 


experiencia es "ser recordado ". A diferencia de la 


precognición implícita al déjà vécu, el déjà senti es 


primordial o incluso exclusivamente un suceso 


mental, carece de aspectos precognitivos y rara vez 


permanece en la memoria de la persona que lo 


experimenta.

La Cabalá nos conduce, por medio de su vertiente

 práctica, al alcance del propósito de nuestra 


existencia y a las respuestas definitivas a los


 interrogantes de la vida tales como: cuál es el 


sentido de mi vida, por qué y para qué fuimos 


creados, cómo entender el mundo en que vivimos y


 qué hacer para sentirnos más seguros en este


 mundo.



Un pálpito es el presentimiento, la corazonada 

(Dictamen del corazón) que alguien siente, tiene,

 respecto de la sucesión de un acontecimiento 

esperado. Presentir, sentir antes de que suceda.

Procesos tales como las intuiciones, los pálpitos, las 

corazonadas, etc., están asociados al inconsciente, 

que es responsable no sólo de la mayoría de las

 decisiones que tomamos, sino también de todas

 aquellas decisiones que requieren cierta 

sofisticación o complejidad en los procesos 

cognitivos implicados.



"El intelecto confunde la intuición".
Piet Mondrian

Más allá de la razón está el saber que no se sabe.
Es una verdad que tiene que ver con el deseo y que

 es inconsciente.
Se trata de la docta ignorancia, de la ignorancia del

 sujeto supuesto saber.
Quién es el que desconoce y nada quiere saber de lo

 que nos sucede? El yo.
Es el yo el gran enmascarador que tapona y

 disfraza engañando.
De ahí la famosa frase: "Soy donde no pienso y 

pienso donde no soy" a la que alude el psicoanálisis 

como contrapunto del "Pienso, luego existo" de 

Descartes.
Por eso se habla de la subversión del sujeto.
No se puede creer en el autodominio del hombre, en

 su capacidad para iluminarlo todo. Hay un resto 

asocial e incultivable, el inconsciente, que es 

fundamental e impone que la verdad sólo pueda

 decirse a medias.
Esa es la gran brecha que nos mantiene a distancia 

con nosotros mismos.
Somos egodistónicos: Los elementos de la conducta,

 pensamientos, impulsos, mecanismos y actitudes 

de una persona que no son la norma del yo y que 

son incongruentes con la personalidad global.
Alude al conflicto elemental fruto del proceso de

 represión donde representación y afecto deben

 separarse para ser tolerados por la conciencia. 


Por ende el síntoma como transacción entre deseo y

 defensa..
De ahí que estamos lejos de nosotros mismos, que se

 impone la distancia para aplacar la angustia y 

soportar la falta.
Nada queremos saber de lo que hay más allá de la

 razón...


Más allá de la razón  

Más allá de tu mente,
hay miles de misterios,
más allá de la razón,
hay miles de formas y situaciones sin resolver.


Tratar de indagar,
Intentar entender esas sensaciones extrañas,
que afloran en el interior,
invitar a descubrir,
profundizar, sentir...


Esas fuerzas que cautivan,
transportan e invaden.
Ese silencio que aparta del tiempo,
e insiste en buscar una solución,
esa respuesta que se desconoce.
tan irracional, tan inverosímil, tan fugaz.


Esa capacidad de analizar
de transmitir,de evolucionar,
esa sensación inexplicable,
esa sed de saber, provoca
ir más allá, de lo que se ve y se cree.


Un sexto sentido que no se percibe,
ni se entiende,
Unas ganas inmensas de transportarse en el tiempo,
a ese mundo lleno de paz y misterio
donde meditar es la forma
de adentrarse en uno mismo.


Descripción inexplicable,
que brota tan adentro,
fluye y hace sentir,
que la vida es otra cosa.


Algo más fuerte que el cuerpo del alma,
es energía pura, conciencia y dominio
algo que trasciende a cualquier dimensión,
que cambia, evoluciona y crece
una actitud maravillosa,
asombrosamente llena de emociones nuevas.


Donde Irradiar y transmitir amor,
son la base de grandes ideas, de grandes cambios.
que llenan los sentidos de música esplendorosa,
de palabras dulces,
de actitudes nuevas y afirmaciones positivas
donde los malos pensamientos sucumben,
se renuevan y se adaptarán a lo yo quiero.

Mónica Betancur

 La pregunta sin clara respuesta es: Se oponen en 

realidad mente a corazón, razón a intuición, lógica 


a percepción o son una simple jugarreta del 

inconsciente o de esos aspectos desconocidos por el 

yo y que vivenciamos como algo separado de la


 conciencia?

Cuál es el camino a seguir cuando irrumpe un 

pálpito, un aviso de tomar un camino determinado 

u otro? Es un fenómeno azaroso, casual o causal?

Si somos sujetos escindidos y duales, no es 

comprensible que ambas facetas estén siempre 

presentes a modo de disyuntiva? Son enemigos 

imaginarios?


Cerrar o dar una respuesta certera, sería obturar

 toda posibilidad de replantearse y dejar a cada

 uno encontrar su respuesta


y que halle su propio recorrido en base a su 

experiencia, 

conocimiento y por qué no, sexto sentido...

Entre la Tierra y el Cielo




"En nuestras relaciones con los demás, 

constantemente estamos intentando descubrir 


como se comportarán o cómo son. El sistema de 

conocimiento intuitivo o inconsciente desempeña 


un papel fundamental en este aspecto".

Eduardo Punset







Mónica Podrowski